En un partido atlético, jugado con velocidad y violencia, una precisa patada inclinó el domingo el Super Bowl de la Liga Nacional de Fútbol Americano a favor de los Santos de Nueva Orleans.
Los Santos vencieron 31-17 a los Colts de Indianápolis y obtuvieron su primer título en la NFL.
El equipo de Nueva Orleans perdía 10-6 en el entretiempo, pero al inicio del tercer cuarto el pateador Thomas Morstead recibió instrucciones de realizar un disparo corto en posición que fue recolectado por Jonathan Casillas.
La arriesgada estrategia, llevada a cabo para mantener la posesión, es normalmente utilizada como una medida desesperada sobre el final del partido, pero el entrenador de los Santos Sean Payton hizo uso de ella para hacer que su equipo ganara la espalda de los Colts.
Pese a que fue inesperado, el movimiento dio sus frutos al coronarse con una anotación de Pierre Thomas para que los Santos pasaran al frente en el marcador, luego de tener la posesión de la pelota.
"Toda la semana habíamos practicado ese tiro en posición y en el entretiempo les dije a los muchachos: 'Vamos a hacerlo. Vamos a abrir la segunda mitad con esto y va a ser una gran jugada'", dijo Payton tras el encuentro.
"Fue una buena pegada de Thomas, y nuestros muchachos hicieron un buen trabajo al realizar una buena cobertura de la dirección del disparo", agregó.
De todos modos, el entrenador de los Santos aceptó que había sido una decisión muy arriesgada.
"Uno se pone nervioso. Pasan muchas cosas la semana del Super Bowl y la clave era el pateador. Thomas pateó bien, los muchachos recuperaron y pudimos sacar ventaja de ello para conseguir siete puntos para darlo vuelta (el marcador)", destacó Payton.
En contraste, un decepcionado entrenador de los Colts, Jim Caldwell, opinó que esa sorpresiva jugada fue la que cambió el partido.
"Ellos evidentemente hicieron un gran trabajo con un tiro corto y luego llegaron y anotaron, y ciertamente cambiaron el desarrollo del partido con esos puntos a tiempo", remarcó Caldwell.
De todos modos, esa jugada preparada no fue la única buena decisión de Payton en la final, ya que los Santos lograron una conversión de dos puntos en el último cuarto luego de que su entrenador convenciera a Drew Brees de buscar ese movimiento en lugar de aprovechar un fácil tiro de campo.
Pese a que la jugada no salió como había sido planeada, Brees indicó que ese tipo de decisiones eran típicas de los Santos y de su entrenador.
"Ese es el tipo de equipo que somos. Jugamos con una mentalidad muy agresiva, con mucha confianza. Llegamos a este partido sabiendo que debíamos jugar sueltos y aprovechar la posibilidad para ganar y lo hicimos", sostuvo Brees.