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Llegó la hora del clásico español y quizás el clásico mundial, los madridistas sacan pecho de la gran temporada y arranque que ha tenido el equipo del antipático José Mourinho, mientras los catalanes les sobra crédito de lo realizado hasta el momento y la recuperación a punta de goleadas luego de la sorpresiva pérdida ante el Getafe, la liga se marca al rito del Real Madrid que tiene seis puntos de ventaja, pero atrás su antagónico rival viene como una locomotora dispuesto a arrasar a quien se le ponga al frente. La Bipolar “Liga de las Estrellas” tiene a sus dos máximos exponentes dándose un paseo por las canchas ibéricas y europeas con su participación en la “champions League” y es que con planillas de ensueño e incalculable valor deportivo y mercadotécnico ambas instituciones se pelean el podio mundial, prueba de ellos los premios balón de oro y cualquier otro galardón que se entregue tiene a jugadores y entrenadores de estos dos colosos mundiales. Hace poco más de un año el Barcelona le ganaba con autoridad y con una exhibición digna de los anales más grandes de la historia al Real Madrid 5-0 en el Camp Nou, partido que marcaba la hegemonía ejercida por el club catalán en los últimos años y solo interrumpida por la victoria merengue en la Copa del Rey. El Madrid anuncia en casa una estrategia ofensiva de 4-3-3 en la conferencia de este viernes por Aitor Karanka ya que Mourinho no salió a dar la cara, lo que no quiso revelar es si esos tres mediocampistas formarán el famoso trívote ultradefensivo que planteó el portugués olvidando que la historia del club blanco invita a atacar en todo terreno de juego al que salga. La variabilidad táctica de “Mou” que varía de esquema según las circunstancias le apostaría a un 4-3-3 con Iker Casillas, Sergio Ramos, Marcelo, Pepe y Álvaro Arbeloa ,Lass Diarra, Khedira, Xavi Alonso, Cristiano Ronaldo, Ángel Di María y Karin Benzema. Por otra parte del Barcelona podemos esperar el mismo juego de siempre, ofensivo, de presión y salida con la pelota puesta al pasto, lo que si no se garantiza es el esquema que con la llegada de Cesc y las lesiones de Puyol y Piqué en la campaña han obligado a Guardiola a variar de un 4-3-3 a un 3-4-3. La alineación más clara es con el esquema tradicional 4-3-3 y con Víctor Valdés, Javier Mascherano, Gerard Piqué, Daniel Alves, Erick Abidal, Sergio Busquets, Xavi Hernández, Cesc Fábregas, Andrés Iniesta, Leonel Messi y Davida Villa. Con este panorama donde los blancos utilizaran un trivote con tres volantes de contención natos que trataran de neutralizar la producción y volumen de juego azulgrana veremos un partido donde el Madrid jamás renunciará al ataque, pero si por la víspera se saca el día el Barcelona llevará el manejo del partido y la posesión de la pelota. Lo cierto del caso es que el Madrid independientemente de su variabilidad táctica impuesta por Mourinho deberá de ganar en casa para aumentar su credibilidad ya que independientemente de su ventaja de seis puntos sin ganarle al Barcelona una posible liga española no tendría el mismo sabor, algo que saben muy bien los merengues de corazón y quienes desean quitarse la hegemonía del Barcelona. |