ATLETISMOBEISBOLBALONCESTOBOXEOCICLISMOGOLFVOLEIBOLMAS
Bookmark and Share
WebEn ALZ Deportes
Costa Rica 2-2 España: Un Equipo Pequeño Que Se Crece Ante Un Gigante Dormido PDF Imprimir E-mail
FUTBOL - Selecciones Nacionales
Escrito por Manuel Angulo   
Miércoles, 16 de Noviembre de 2011 15:13
Aunque los partidos amistosos de futbol tienden a olvidarse fácilmente por la irrelevancia de sus resultados (¿quién recuerda hoy que a Costa Rica la venció Panamá hace menos de una semana?), la gesta de los ticos contra la campeona del mundo, España, parece dar mucho de qué hablar y, en efecto, puede ser un buen punto de referencia para comentar el presente y futuro tanto del rival ibérico como del equipo costarricense.

Muy buen y atinado resulta el comentario el del periodista Alonzo Solano sobre el partido amistoso España – Costa Rica del 15 de noviembre, aunque discrepo con sus comentarios de que se dejó ir una victoria, que encuentran eco en muchos de los micrófonos y plumas de periodistas nacionales. Pienso que el resultado fue justo y correspondiente a lo que vi durante el partido.

Los nuestros jugaron el mejor partido que les he visto desde aquel juego que menciona Solano contra EEUU, cuando se tuvo y se perdió la clasificación a Sudáfrica, un partido en el que Bryan Ruiz se puso capa de héroe e hizo fiesta como nunca lo había hecho vistiendo la camiseta nacional. Ayer, nuevamente, brilló…y qué distinta es la Sele cuando él juega de esa manera. Diría que es capaz de convertirla en un equipo de un nivel muy superior a lo usual.

Una roja tan desteñida como sus uniformes

En un día en que la camiseta roja fue vestida por los locales, los españoles jugaron con un uniforme blanco sin gracia y el nivel correspondiente en la cancha, distando mucho de la ‘furia’ y la magia que usualmente se esperaría de ellos. Que España se confió, se confió. La Roja estaba segura de que iba a ganar, la única duda de ellos era por cuánto. Hay que recordar que no es la primera vez que menosprecian a la Concacaf…su recorrido de los últimos años es casi intachable, pero no hay que olvidar lo que les hicieron los estadounidenses en la Confederaciones, hace 2 añitos apenas. Sin olvidar que perdieron el primer partido del Mundial contra un equipo suizo sólido, pero nada formidable. Claramente es un equipo que pasa por alto ciertos rivales.

Ayer sí jugaron algunos ausentes en aquel juego de la Confederaciones, incluyendo Iniesta. Él y Villa volcaron el partido a favor de España, tan simple como eso. En el primer tiempo, perdían pelotas y se alzaban de hombros, seguros de que vendrían muchas nuevas oportunidades para ‘golear’ a CR. Ya en el segundo jugaron inspirados, molestos, decididos a rescatar una vergüenza de partido para España. Es decir, jugaron a la altura de su calidad. Si les quitaban una bola, se tiraban a recuperarla. Amagues, bailes y un control prodigioso salieron de un Iniesta que en los primeros 60 minutos estaba algo letárgico, mientras que Villa arremetió contra el arco con una ferocidad que contrastaba con su relativa indiferencia del primer tiempo.

El resultado: dos goles, más otro más anulado del grandioso Villa (el mejor de España, en mi opinión, y no hablo solo del juego de ayer) que, junto con la primera anulación en el primer tiempo, fácilmente pudo haber sido un 4-2 a favor de los ibéricos con un poquito más de suerte.

No fueron los ajustes tácticos los que provocaron el empate. Fueron las figuras del Barça que decidieron dejar de jugar a media batería y se negaron a perder el partido. Sin olvidar la sangre fría de Silva, claro está. Ya con ese chiste de primer tiempo la prensa los iba a crucificar, independientemente del resultado final. Pero no podían perder nuevamente, pues venían de una derrota ya contra Inglaterra. Entonces amarraron un empate que era predecible desde el minuto 75, aproximadamente. Si hubieran reaccionado antes, habrían podido ganar.

Balance para la Sele

Dejando de lado las circunstancias y actitudes de España, ¿qué deja el juego para Costa Rica?

Muchos puntos positivos, sin duda alguna. Bryan Ruiz ha sido designado como capitán y figura de la selección, todo en uno. Por su talento y actuaciones como las del 15 de noviembre, merece ser el estandarte del equipo. En el pasado ha preocupado su irregularidad. A menudo ha venido arrastrando lesiones y ha tenido dificultades en crear sociedades con otros jugadores nacionales, quizás por estar acostumbrado a jugar a otro ritmo. No ha habido tanta química entre él y sus compañeros y esto puede explicar que su rendimiento en la escuadra nacional, sin llegar a ser malo, usualmente quede por debajo de las expectativas. Ayer, en cambio, brilló. Fue el mejor del equipo, el gran creador de oportunidades, un mago del balón como no ha tenido Costa Rica en muchísimos años. Lo que Wílmer López fue en la década pasada, y que se perdió con su retiro del balompié nacional, Ruiz superó con creces en el partido contra España, con el ‘plus’ del instinto goleador que el ariete demostró en Holanda y que todavía no se manifiesta en la Selección Nacional, pero que podría surgir a medida que se sienta más cómodo con la tricolor.

Si Ruiz es la figura, Campbell es la promesa. Por ser un jugador tan joven, que curiosamente jugó poco en el campeonato nacional y lleva menos de un año de empezar a destellar, se trata en buena parte de un punto de interrogación, en el que tanto los ticos como los del Arsenal inglés han depositado muchas esperanzas sin saber muy bien qué jugador es ni qué tan alto puede llegar. El primer gol de Costa Rica ante España fue más cuestión de suerte que de habilidad, pero el tanto de Campbell fue una joyita de manejo y disparo de balón. Sencillamente, coló el balón en la red con gran precisión, en un ángulo difícil y chutando desde fuera del área.

Si Ruiz encuentra en Campbell el socio que necesita en el gol, y si el peligro que representa Joel quita un peso de la espalda de Bryan y le ayuda a desarrollar plenamente su juego, entonces la selección nacional podría finalmente dejar de naufragar (como lo ha hecho en los últimos años) y tener un ataque digno de todo respeto a nivel regional y, quizás, hasta mundial. Creo que será necesario que surjan otros jugadores de apoyo. Ayer ‘Chiqui’ Brenes metió el gol y supo hacer bien las cosas en una jugada clave, pero antes había fallado otras buenas oportunidades. Habrá que ver si él o algún otro habrán de acompañar a Ruiz y Campbell, que se proyectan como piezas inamovibles en la titularidad.

Un contraste en la portería
 

Otro punto fuerte, el arquero Keylor Navas fue, quizás en mayor medida que los atacantes, el gran artífice del empate con sabor a victoria ante el equipo español. Que Casillas no estaba en su día, no lo estaba. La carrera del gran guardameta ha sido favorecida por grandes golpes de suerte, aunque para otros serían más bien infortunios ajenos.

Una lesión en la final de la Liga de Campeones europea obligan al gran César, del Real Madrid, a ceder el arco ante un jovencísimo Iker, que frente a Michael Ballack y un Bayern Leverkusen inspirado atajó todo lo que le enviaron y fue tan partícipe del último título europea de los merengues como lo fuera Zidane y su legendario golazo.

Semanas después, el portero titular de España, Santiago Cañizares, se lesiona de la manera más tonta, cortándose con una botella de perfume que se le escapa de las manos. Casillas pasa entonces de ser el arquero suplente del Real Madrid a conseguir la titularidad de la portería española en el Mundial de Futbol 2002.

La suerte lleva a Casillas a llegar pronto a brillar bajo los arcos de su país, lo que le ayuda a acumular desde temprano decenas de partidos internacionales en su palmarés. De ahí que con apenas 30 años se convierta en el jugador español con más partidos internacionales de clase A. Esa misma suerte, en el partido histórico en que alcanza los 127 partidos y supera el récord anterior de Andoni Zubizarreta, se vuelca contra él, lo vuelve torpe y ocasiona un primer gol ante Costa Rica que debe ser de los más desafortunados de la estelar carrera del madrileño.

Cosas del futbol. Mientras uno de los mejores porteros del mundo sufre una tarde pavorosa en la que debía ser día de gloria del ‘galáctico’, al otro lado del campo el segundo (irrelevante) portero del Levante español, que a las figuras de España las ve todas las semanas, más siempre desde el banquillo, detiene incontables ocasiones de algunos de los mejores jugadores del mundo y frustra un equipo español acostumbrado más bien a frustrar a sus rivales.

Keylor Navas, que pasa relativamente inadvertido en una selección nacional en la que las preocupaciones yacen más bien en la defensa, en el mediocampo, en el ataque y en la suplencia, recordó en el partido contra España porque se habla, justamente, poco de él: ha demostrado una y otra vez que es de fiar y es probablemente la ficha más segura del equipo costarricense.

Con un arsenal de armas defensivas, Navas sacó con achiques, saltos, contorsiones y puños muchas de las bolas que lanzaron los españoles y que habrían terminado en gol de no haber estado Keylor en la portería. Llamativo resulta que en un país en que el presunto segundo guardameta de la tricolor, Esteban Alvarado, por motivos personales parece ser un jugador en el que no se va a poder contar en ningún proceso futbolístico, el portero titular da tanta seguridad que su sector de la cancha resulta el que menos inquietudes despierta en un país que respira el futbol con la angustia del asmático en plena crisis.

Lo que viene

Es posible que en el equipo titular, las piezas más claras en la tricolor sean las de las puntas defensivas y ofensivas. El resto del equipo es menos claro y, en particular, preocupa que con los suplentes disminuye vertiginosamente el nivel del ataque costarricense. La selección española realizó numerosos cambios, y cada nuevo jugador que entraba era una estrella, un jugadorazo. Cada cambio de Costa Rica, en cambio, fue apagando el brillo del equipo como un todo. Ningún equipo juega con los mismos once durante 90 minutos y éste será un punto importante a considerar en los próximos meses.

Convendrá también mantener un sentido de las distancias y proporciones. Costa Rica es un equipo que le empató a España, pero también que perdió contra Panamá. ¿Será posible también que en las eliminatorias de Concacaf se le juegue de tú a tú a México y, en cambio, se pierda contra El Salvador o, gulp, Guyana? Nadie se sorprendería con ello.

España nos menospreció por enfocar su atención en el partido contra Inglaterra y ver lo nuestro solo como un compromiso económico. Quizás el partido contra Panamá fue enfocado por la Sele como un calentamiento de previo contra España, en cuyo caso cometimos el mismo error contra los canaleros que España contra nosotros, aunque con un resultado más adverso.

Con lo mostrado ante Villa, Iniesta, Xavi, Casilla y todos los demás, me parece que Costa Rica tiene el talento y potencial para pelear el segundo lugar de la Concacaf contra los Estados Unidos (México parece estar en una categoría superior, desafortunadamente) y, en todo caso, no quedar en un puesto menor al tercero en las clasificación regional. Pero un balance histórico, y el simple partido contra Panamá por sí solo, sugiere también que si los ticos se confían, si no logran tener la constancia y el empuje necesario, fácilmente podríamos llevarnos una nueva decepción y salir con cabizbajos de encuentros contra rivales que en el papel parecían ser inferiores.

La prensa mundial es unánime. España debió haber ganado contra Costa Rica y tenía todo para hacerlo. Ojalá la tricolor no caiga en el mismo error, salga triunfador de todos los partidos que debería ganar y dé la justa pelea contra aquellos que parezcan superiores, para vencer pronósticos, alcanzar triunfos y empezar a dar alegrías a una nación enfebrecida con el equipo nacional, tras casi una década de ilusiones vanas y desatinos técnicos.
 
Puedes escribirle a Manuel al correo Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
 

Escribir un comentario

Comparte Esta Nota

Síguenos En Twitter

Encuesta

¿Quién Debe Ser El Portero De La Sele Para Eliminatoria?
 
Banner