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Hace unas semanas atrás el técnico del herediano en un reportaje especial que estábamos haciendo para ESPN Argentina, utilizó una frase muy atinada para describirles a los argentinos como es nuestro bello país. “Aquí suceden las cosas más insólitas que se puedan imaginar”, y si nos basamos en las principales noticias que movieron el mundo del periodismo deportivo en las últimas horas, tiene mucha razón. Solo una pequeña pincelada para denotar tal aseveración. El jugador del herediano Robert Arias, que milita en las divisiones del club desde los 16 años, una persona que con esfuerzo, dedicación y hasta con sacrificio se ganó la banda de capitán. Un jugador que lloró cuando no ganaba el equipo, que se hecho al hombro como decimos muchas responsabilidades desde dar la cara por sus compañeros hasta justificar muchas veces las pésimas decisiones de las dirigencias ante el equipo. Un jugador que dio ánimos a sus compañeros cuando ya no estaban presente, que se barrio mil veces en cualquier cancha por defender esa camiseta roja y amarilla, que no le importaron los moretes, lesiones, golpes, insultadas, escupitajos que recibiera por defender esos colores. Hoy ese jugador emblema del herediano fue despedido y lo más insólito hace unos días atrás su contrato había sido renovado por dos temporadas más. Y es que al parecer ya los grandes equipos y dirigentes con poco conocimiento del fútbol, han decidido no respetar la trayectoria de los grandes jugadores que se convierten en emblema. Simplemente los despiden como si fueran cualquiera, no les dan el chance de despedirse de la afición que los vio crecer. Tenemos el caso de Wilmer López, con el pretexto de reducir la planilla sus últimos años en el balompié los quería finalizar en Alajuelense, pero vino un presidente y decidió truncar su sueño de que fuera así y lo mandó a otro equipo para su retiro. López que era un símbolo en la institución rojinegra, metió sus ilusiones en una bolsa y sin un “gracias” por toda esa entrega, López se marchó del equipo. De igual manera lo vivió el ex capitán del herediano Robert Arias. Nadie le dijo “gracias” por esa entrega, por las muchas veces que pusiste de primero al equipo a su familia, por los momentos que sacrifico, por las muchas veces que se rompió la pierna defendiendo esta institución… En Costa Rica pasan las cosas más insólitas dijo el director técnico del herediano, tiene razón hoy le sacaron de su equipo al emblema. No sé si se lo consultaron, si estaba de acuerdo ante descabellada decisión, si aprobó que le quitaran un fuerte de la zona de defensa…si es como sospecho que no sabía de las determinaciones de la dirigencia creo que aplicó una vez más la frase:” Aquí suceden las cosas más insólitas que se puedan imaginar”. Es decir, en Costa Rica ya no importa si se es un jugador emblema, y si es así no tiene derecho como profesional que es, de cobrar lo que vale su experiencia y talento. Contrario se le acribilla que su salario no se puede pagar, que reduzca sus pretensiones y cuando reclama sus derechos se topa con la sorpresa de que es despedido. A dónde vamos a llegar con dirigentes que no tienen ni idea de lo que hacen…solo Dios sabrá. |